Bajando del cerro Villonaco, a unos 1.250 metros de altura, el valle de Catamayo cambia de clima: es semiárido, con unos 24 °C de media, y por eso lo llaman la «ciudad del eterno sol». Allí están los cañaverales del ingenio Monterrey y el aeropuerto de Loja.
El río Boquerón es su balneario más conocido, ideal para una tarde de calor. Desde Catamayo también se sigue hacia San Pedro de la Bendita y el santuario de El Cisne.
