La iglesia de Santo Domingo se construyó en 1557. El terremoto de 1867 la destruyó casi por completo: solo quedaron en pie sus torres gemelas, que hoy siguen marcando el perfil del centro.
En el interior, los murales pintados por Fray Enrique Mideros narran la historia de la orden dominica. Visítela en un recorrido por las iglesias del centro, junto con la Catedral y San Francisco.
