San Pedro de la Bendita, parroquia del cantón Catamayo, es famosa por sus dulces tradicionales —roscones y bizcochuelos— y por ser la primera parada de la Romería de la Virgen de El Cisne.
Aquí, en 1917, Ramón Agustín Ojeda Alvarado comenzó su vida de comerciante y músico. Fue maestro de capilla de la iglesia del pueblo, y su devoción por la Virgen de El Cisne le valió el apodo de «El Cardenal», que hoy da nombre al hotel. Con sus socios instaló la primera planta de luz eléctrica del sur del país, que funcionó de 1950 a 1973.
Visitarlo es conocer de dónde viene la historia de la casa.
